Calcular es obligatorio para el nitrógeno y el fósforo. Del cálculo salen los topes, y los topes no son iguales ni se miden sobre el mismo periodo.
Por qué esa diferencia importa tanto
Un año de más de nitrógeno es una infracción ese año. Un año de más de fósforo puede compensarse con cuatro años por debajo, porque lo que se mide es la suma del quinquenio.
Eso cambia por completo cómo se planifica: el nitrógeno se ajusta campaña a campaña y el fósforo se puede aportar de una vez para varios años, que es como se hace en muchos cultivos leñosos. La norma lo permite; lo que no permite es pasarse de la suma.
Y una advertencia: las comunidades autónomas pueden establecer límites más estrictos, sobre todo en zonas vulnerables a nitratos.
El texto, literal
Los aportes efectivos de N anuales por cultivo no deberán exceder en más de un 20 % los valores calculados de acuerdo con el primer punto de este anexo para este nutriente.
Los aportes efectivos de P2O5 por cultivo tendrán en cuenta los niveles de este nutriente en el suelo. Los valores que se aporten no deberán sobrepasar en un 30 % la suma para los valores determinados para 5 años consecutivos.
Los aportes efectivos de K2O por cultivo tendrán en cuenta los niveles de este nutriente en el suelo. Los valores que se aporten no deberán sobrepasar en un 20 % la suma para los valores determinados para 5 años consecutivos.
Qué hay que tener en cuenta para calcular
El cálculo parte de la cosecha que se espera obtener, con base en los rendimientos previos de la unidad de producción o en el rendimiento medio de la zona. Y sobre esa base, el anexo III obliga a considerar al menos estos cuatro factores:
- Los datos de suelo, en particular el contenido en nitrógeno y en fósforo.
- Las incorporaciones debidas a los restos de cultivos anteriores, en herbáceos.
- Los aportes ya realizados al suelo, en particular por enmiendas orgánicas.
- Los nutrientes que trae el agua de riego, cuando el dato sea accesible para el titular.
El cuarto es el que más se olvida: el agua de riego lleva nutrientes, y cuando el dato está disponible a través del organismo de cuenca o la comunidad de regantes, hay que descontarlo.
Dos reglas más, para cuando se mezcla
Un abono complejo aporta varios nutrientes a la vez, y ahí es fácil pasarse de uno por cubrir otro. El anexo III lo resuelve así:
- Las dosis de los productos que aporten más de un nutriente se ajustanpara no superar el límite de ninguno.
- Si al cubrir uno o dos nutrientes quedan los otros sin cubrir, se completan con materiales que no hagan superar los límites de los que ya estaban cubiertos.
Dicho de otro modo: el que manda es el nutriente que antes llega a su techo. La calculadora hace esa comprobación.
Lo que esta web no hace
No publica una tabla de dosis por cultivo. La norma obliga a calcular las necesidades para cada unidad de producción, a partir de su suelo, su rendimiento esperado y su cultivo precedente. Una tabla general sería justo lo contrario de lo que exige el plan de abonado.
Lo que sí se puede dar, y aquí está, son los límites y el método, que son iguales para todos.
Dónde está escrito
Anexo III del Real Decreto 1051/2022, partes I y II.