Seis apartados del artículo 5, y un plazo de un mes desde cada operación. A la izquierda va lo que dice la norma; a la derecha, lo que significa.
Los tres que más se dejan a medias
La composición del estiércol
Es el apartado c) y no se puede rellenar de memoria: pide el contenido en nitrógeno, fósforo y materia orgánica referidos a materia fresca. El dato lo proporciona quien suministra el estiércol; si sale de la propia explotación, lo aporta el titular. Aquí, con más detalle.
Los riegos
El apartado e) es el que más se olvida, porque no se percibe como fertilización. Pero el agua lleva nutrientes, y por eso hay que anotar sus dosis y sus fechas, con su plazo de un mes.
Para quien riega mucho, la norma abre una vía:
En el caso de los cultivos intensivos o que practiquen fertirrigación periódica, la información requerida en los apartados d) y e) podrá acumularse para intervalos de fechas quincenales o substituirse por un informe mensual con los registros de riegos y abonados.
Los datos del plan, al principio
El apartado a) pide llevar al cuaderno, al inicio de la campaña, el rendimiento esperado, el cultivo precedente, las necesidades de N, P₂O₅ y K₂O y la fecha de elaboración del plan. Es lo que demuestra que el plan existía antes de empezar.
Un apunte sobre el formato
La norma no impone impreso. Dice qué información tiene que constar y remite al real decreto del cuaderno digital para el soporte. Las aplicaciones de las comunidades autónomas son gratuitas y ya traen los campos.
Dónde está escrito
Artículos 4 y 5 del Real Decreto 1051/2022, con remisión al anexo I y, a través de él, a la sección C de la parte I del anexo III del RD 1311/2012.